Elixir de Angélica Pura del Ártico – El antiguo guardián nórdico.
Fortalece tu cuerpo y protege tu vitalidad con nuestro Elixir de Angélica Silvestre.
Conocida como la "Raíz del Espíritu Santo" o Väinönputki en el folclore finlandés, la Angelica archangelica es la hierba más venerada del Norte.
Prospera en las condiciones más duras del Ártico, cargándose de compuestos bioactivos únicos, resistentes y reconfortantes. Es tu refuerzo natural de la resistencia, y el pueblo sami considera la raíz de angélica una hierba sagrada, ya que les ha ayudado a sobrevivir siglos de inviernos duros.
Un potente remedio herbal, probado por el tiempo, para proteger tu bienestar diario.
La angélica responde a los días largos y luminosos produciendo una abundancia de metabolitos secundarios como terpenos, también conocidos como resinas, famosos por su papel en el sistema de defensa de la planta. Esta característica se hace más pronunciada durante el verano del norte, ya que las plantas no crecen más allá de su tamaño natural a pesar de la abundancia de luz.
El exceso de energía del sol es convertido por la planta en compuestos como los phellandrenos, con notas cítricas, picantes y de menta.
El poderoso nombre dado por Lönnrot y que hace referencia a Väinämöinen del Kalevala tiene sus motivos, ya que la angélica se ha utilizado para combatir el escorbuto, la peste y la gripe española gracias a sus efectos de apoyo en los intestinos y la función hepática. Incluso los pueblos antiguos utilizaban sus raíces masticándolas después de largos inviernos. La angélica también alivia la irritación de garganta, y sus semillas pueden disfrutarse tal cual, sirviendo como pastillas para la garganta caseras y orgánicas.
El elixir puede disfrutarse solo, pero también es una excelente adición a bebidas, gachas y yogures.
- Contribuye a las defensas del organismo contra agentes externos.
- Hepatoprotector.
- Salud respiratoria.
- Contribuye a mantener el pH gástrico fisiológico y la salud digestiva.
1-2 cucharaditas/día.
También se puede añadir al agua.
Glicerol vegetal, ortiga (Urtica dioica), raíz de angélica (Angelica archangelica).